viernes, 1 de agosto de 2008

La búsqueda de los orígenes.

Escribe Ignacio Fossati Raffo, periodista, radicado en Madrid.

Hola a todos; aprovecho que están organizando el Encuentro Fossati para contarles la visita que hice hace ya un tiempo a la región de Italia donde nació Leonardo Fossati Botta. Él fue quien emigró de Italia a Uruguay allá por 1850 y de quien muchos de nosotros somos descendientes.

Siguiendo los datos que teníamos visité el pueblo de Cairo Montenotte (foto), en la provincia de Savona, región de Liguria. Se suponía que allí había nacido Leonardo alrededor del año 1830. Es un muy lindo pueblo de 15.000 habitantes que está en la montaña, con un toque medieval y muy pintoresco. Llegué por la mañana y fui directamente a su parroquia, donde habría sido bautizado Leonardo. El párroco (Enzo) me dijo que lo miraría en los registros y que volviera a las 9 de la noche.

Cuando volví, el cura me dijo que Leonardo Fossati no aparecía en el registro de los bautizados en su parroquia. Me aseguró que se había fijado de 1825 a 1833 y que no figuraba. Me comentó también que si nosotros pensábamos que había nacido por la zona, podía haber nacido en dos pueblos muy cercanos, Carcare y Altare, y me sugirió que fuera a los dos.

Decepcionado, esa noche me quedé a dormir en Cairo Montenotte. Justo ese día era la fiesta de su patrono -San Lorenzo- así que a pesar de todo fue una noche divertida, con celebraciones y fuegos artificiales.
A la mañana siguiente partí para Carcare (15 minutos en autobús), un pueblo muy lindo y muy chiquito. Fui a su parroquia, le comenté el tema al párroco y me dijo que lo miraría y que volviera a las 3 de la tarde. Aproveché entonces para ir al otro pueblo, Altare, también muy cerquita, unos 10 minutos en autobús. Ahí fui a la parroquia, pero el párroco directamente me dio los registros y me dijo que lo buscara yo. Después de una hora de búsqueda, no encontré ningún Fossati entre los bautizados en Altare en esa época. Volví a Carcare y el párroco me dijo lo que ya me temía: no había tampoco ningún Fossati bautizado en su parroquia en esas fechas.

Agotado y desilusionado (pero con hambre) me fui a almorzar a un restaurante en Carcare (me comí unos “trenette aglio olio peperoncino” espectaculares; ¡qué bien se come en esos pueblitos de Italia!). Cuando estaba terminando de comer me puse a hablar con un joven parroquiano muy simpático y le conté la historia. Me dijo que el apellido Fossati no le sonaba mucho de la zona, pero que Botta (el segundo apellido de Leonardo) sí que era de la zona. Me comentó que tenía una amiga de apellido Botta en un pueblito de esos pagos llamado Rocchetta di Cairo, y la llamó por teléfono. Me la pasó y esta chica me dijo que Fossati Botta le sonaba de Rocchetta di Cairo, de donde era ella. El parroquiano también me comentó que a dos cuadras del restaurante donde estábamos había una librería cuya dueña era una tal Botta. Me fui a la librería y esta mujer me dijo lo mismo que la otra chica: Fossati Botta le sonaba de Rocchetta di Cairo.

Me fui entonces a Rochetta di Cairo. Resultó ser un distrito de Cairo Montenotte pero que tiene su propia parroquia. Es un lugar mínimo que está en medio de una carretera, a unos 15 minutos de Cairo Montenotte, con unas pocas casas de los dos lados de la carretera, una parroquia y poco más. Cuando estaba caminando hacia la parroquia una mujer me empezó a gritar: “¡Fossati Botta! ¡Fossati Botta!" Yo no entendía nada. Era la mujer con la que había hablado por teléfono desde el restaurante. Casualmente vivía al lado de la parroquia de Rocchetta y en ese momento estaba saliendo en su auto y me reconoció, supongo, porque no había nadie en las tres calles del pueblo y yo estaba con mis bolsos. Fue gracioso.

En la parroquia me atendió Don Mássimo, el párroco, que era muy buena onda. Nos pusimos los dos a buscar en los registros y no aparecía nada. Mássimo parecía que se iba a rendir (y yo también) pero al final sacó de la estantería donde tenía todos los registros un libro que parecía que iba a ser el último. Empezó a dar vuelta las páginas y ahí lo vi: Fossati. Fue muy emotivo. Estaba todo escrito en latín. Leonardo figuraba como "Leo Joannes Augustinus, filius Petri et Catharina Botta". Los datos que teníamos decían que era hijo de Piero Fossati y Caterina Botta, así que estábamos en lo cierto.

Obviamente me quedé con ganas de saber un montón de cosas (¿de qué trabajaba Leonardo?, ¿por qué se fue a Uruguay?...) Supongo que este tipo de datos se pueden investigar en el ayuntamiento de Cairo Montenotte o en el archivo histórico de Savona. Pero para eso hacía falta más tiempo y no lo tenía. Ese será otro viaje.
Un abrazo para todos desde Madrid, Ignacio

2 comentarios:

maria dijo...

Gracias, Igancio, por tu investigacion tenaz y tu excelente narracion. Has suscitado una gran actividad de emails entre los descendientes de Sara Fossati Rosselli de Abadie Santos (mi abuela). Es una familia complicada, mas que nada por la tendencia a casarse dos hermanos con dos o tres hermanas! Hemos encontrado tantos parentescos multiples y nombres repetidos, pero lo mas importante es la fuerza convocatoria del nombre Fossati y la emocion que despierta en todos nosotros, incluso por mi lado Fornella ya que mi padre era Milton Leonidas Fornella, amigo intimo de Americo Fossati (y ya ves, bautizado en honor a Leonidas Fossati). Realmente una familia increiblemente unida y con extedidas raices en la sociedad uruguaya.
Maria Laura Fornella, Virginia Beach, VA

Anónimo dijo...

GRANDE NACHO!!!!!
ESPERAMOS VERTE EN NOVIEMBRE POR ACA CON LA PATRONA, VOS DECILE QUE ADEMAS DE CARLOS MARIA, TOCA DREXLER!!!
UN ABRAZO GRANDE